Historia del marketing sensorial: la importancia de los sentidos en el marketing

historia del marketing sensorial 5 sentidos

Se dice que las personas recordamos de media el 1% de lo que tocamos, el 2% de lo que oímos, el 5% de lo que vemos, el 15% de lo que saboreamos y el 35% de lo que olemos. Para entender la historia del marketing sensorial, es necesario ahondar en sus orígenes y evolución.

No es la primera vez que hablamos en el blog sobre el marketing sensorial. Sin ir más lejos, recientemente explicamos que es uno de los distintos tipos de marketing experiencial que existen. Como vimos, busca despertar los sentidos del consumidor a través de una experiencia única y placentera. Así llegaremos a la mente y al corazón del consumidor para quedarnos. Y para ello, será fundamental conocerle a fondo y descubrir cómo avivar sus sentidos.

Hay mil formas de crear experiencias y emociones a partir de los sentidos. Pero, antes de adentrarnos en la historia del marketing sensorial, es interesante profundizar en la teoría de M. Lindstrom. Según él, nos hemos vuelto inmunes ante los estímulos de la publicidad tradicional. Por eso, las empresas necesitan recurrir al marketing sensorial.

Primeros pasos en la historia del marketing sensorial

Curiosamente, el origen de la historia del marketing sensorial lo hallamos en una de las figuras más importantes de la filosofía griega. Fue en el año 367 a.C. cuando Aristóteles afirmó: “no hay nada en la mente que no haya pasado antes por los sentidos”.

Una muestra temprana de lo imprescindible que se consideraban ya los sentidos a la hora de captar la atención de la mente. Mucho antes de que el marketing naciera tal como lo concebimos. Siendo una parte esencial del conjunto de estrategias empresariales que se usan hoy en día.

Pero ¡ojo! No podemos decir que el concepto en sí se desarrollase y se utilizase en aquella época. En ese entonces no existían estudios ni técnicas que permitieran implementarlo.

historia del marketing sensorial, la vista

La vista, el pistoletazo de salida en la historia del marketing sensorial

Fue en la década de los 50 cuando comenzó a usarse como herramienta uno de los sentidos más eficaces que atraen la atención de un consumidor potencial: la vista. El sector de la publicidad y el marketing reconocen 1950 como el año en que las primeras estrategias sensoriales a través de carteles, pósteres y mensajes visuales salieron a la luz.

Durante muchos años el marketing se guió por la creencia de que la percepción visual lo era todo. Se cuidaban mucho el logo, los colores… Una táctica que funciona muy bien actualmente es la de usar pantallas en tu negocio que incentiven a los clientes y potencien la venta o conversión mostrando los productos.

Pero el consumidor tiene más sentidos y hay que trabajar en ellos. Por esta razón, se considera que la vista fue el sentido precursor de lo que hoy entendemos por marketing sensorial.

El oído: ritmos y sonidos como instrumento pegadizo

Fueron muchos años en los que todo giraba en torno a lo que el consumidor captaba a través de sus ojos. Hasta que eso cambió.

Con la llegada paulatina de la televisión a los hogares, el oído comenzó a tomar mayor relevancia. Muchas empresas se animaron a usar técnicas con canciones, dando lugar a spots de ritmos pegadizos que buscaban quedarse grabados en la mente de los usuarios.

Por eso, fue en la década de los 60 cuando los expertos afirman que se asentó el marketing auditivo en la publicidad. Hoy en día es sumamente importante escoger bien la música que suena en tu negocio. Cuidando este detalle, transmitirás las sensaciones idóneas y conducirás el comportamiento de compra hacia tu objetivo.

Y, tras el marketing auditivo, el avance siguió.

historia del marketing sensorial, el olor

El olfato: el gran descubrimiento en la historia del marketing sensorial

Es imposible entender la historia del marketing sensorial sin un sentido como el olfato. El uso de éste en estrategias comerciales comenzó a usarse en 1970.

El olfato es considerado como el sentido más antiguo que tiene el ser humano. Dadas sus características, permite que todas las conexiones queden grabadas en la corteza prefrontal de nuestro cerebro. De ahí que los olores sean bien recordados de una forma especial por quienes trabajan en el sector publicista.

A partir de los años 70, las empresas más punteras comenzaron a aromatizar sus locales y productos como parte del ambiente para satisfacer al cliente y generar experiencias agradables.

El tacto y el gusto, los sentidos más tardíos en incorporarse a las estrategias de marketing sensorial

Estos dos sentidos, los más rezagados, comenzaron a considerarse como relevantes en los 90.

Los expertos coinciden en que utilizar estrategias táctiles o hápticas dependen de lo que se ofrezca. Lo mismo ocurre para las estrategias gustativas, pues en algunas ocasiones no procedería o no sería viable su aplicación.

historia del marketing sensorial, el tacto y el gusto

El interesante estudio de Lindstrom

En 2007, Lindstrom hizo el estudio de neuromarketing más costoso del mundo. Un escáner mental de 2081 consumidores de diversos países sometidos a estímulos publicitarios visuales, olfativos y auditivos. Controló la actividad cerebral, dilatación de la pupila, actividad sudorípara y movimientos faciales de cada uno. Comprobó que el 83% de la publicidad captaba sólo un sentido: la vista. Un error pues, para él, había que apuntar a todos los sentidos.

La efectividad estratégica de apelar a las emociones nunca se había medido. Tampoco la respuesta a estímulos sensoriales. Hasta entonces, los estudios daban por hecho que la publicidad se sustentaba en la consciencia y la razón. Pero el 85% de nuestras decisiones dependen del subconsciente. Para Lindstrom, cuantos más sentidos logres despertar, más llegarás al consumidor. Aseguraba, además, que para destacar en el mercado había que lograr que la gente identificase una marca sin ver su logo.

La interacción del público generada a través de los sentidos añadirá valor a la marca. No olvidemos que la finalidad principal y primordial del marketing es lograr un compromiso emocional con el consumidor para que la recuerde. Para ganarnos ese hueco en su memoria debemos tocar sus sentimientos, creando una historia con la que pueda identificarse y comprometerse.

Sea cual sea tu tipo de negocio es el momento de marcar la diferencia y lograr que te recuerden. Acércate a tus usuarios y diferénciate de tu competencia con Moski Pro. Una herramienta que permite gestionar de forma centralizada y profesional la música que suena en tu local, además de las imágenes y vídeos emitidos a través de las pantallas.

Y es que para desarrollar estrategias multisensoriales, no necesitamos llevar a cabo acciones para todos los sentidos. Muchas de las sensaciones generadas en un sentido se transfieren a otro. Un estímulo percibido a través de la vista puede provocar una sensación en el gusto o en el tacto por evocación de la memoria experiencial.

Esperamos que este repaso por la historia del marketing sensorial te inspire y te ayude a encontrar ideas perfectas para tu propio negocio. Porque al final, lo más importante es dejar huella.

Fuentes: Persuasión a través del marketing sensorial y experiencial, Marketing Sensorial. Influencia y evolución

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